Otros ángulos; ¡Ah el dulce encanto sindical!

por Raúl Cremoux

Una de las mayores resistencias y agudas críticas que ha tenido la secundaria ley energética, se ha centrado sobre los llamados pasivos laborales tanto de Pemex como de la CFE; y en el corazón de esta herida, se encuentra el desempeño del líder sindical petrolero.

Los que saben lo envuelven en un hálito estremecedor cuando describen sus 36 años al frente de los petroleros. Desde 1996 cuando su antecesor, Joaquín Hernández Galicia (La Quina) fue defenestrado, el señor Carlos Romero Deschamps no ha dejado de ser legislador: 3 veces diputado y en dos ocasiones senador. Nunca ha presentado una iniciativa propia y en esas más de tres décadas, ha conducido al sindicato hacia donde se lo han pedido.      Es un ser emblemático que bien personifica a los líderes de los trabajadores. ¿En dónde radica la seducción para ser líder sindical?     No es el único. Veamos.

. La profesora Elba Esther Gordillo llevó a los profesores del país a un paraíso colindante con el abismo. Los privilegios que a ella la rodeaban, salpicaban bien a quienes la rodeaban y siempre alcanzaba para realizar milagros.         Hoy se encuentra a buen recaudo como todos sabemos.

. Francisco Hernández Juárez, comanda a los trabajadores telefonistas desde que era un muchacho allá en 1976. Desde entonces, cuando trabajaba en Teléfonos de México, hasta ahora, ha sido el líder de ese poderoso gremio, ¡largos 38 años…!

. Don Joaquín Gamboa Pascoe, sigue fielmente los pasos de don Fidel Velázquez, quien entregó la vida entera a la CTM y de quien heredó el magnífico honor de representar a los trabajadores. A los dos, un siglo los contempla.

. Agustín Rodríguez Fuentes, calladito, va por su sexta reelección al frente de los trabajadores universitarios. Debe ser muy estimulante moverse y pasar la vida entre jóvenes que quieren aprender y maestros que desean enseñar.

. Martín Esparza, inmerso en marchas, plantones y vítores,  ha vivido momentos gloriosos en el SME; sus veintidós años como líder de los electricistas, de vez en cuando, encuentran merecido reposo en su rancho y otras propiedades que los propios miembros del sindicato han exhibido.

. Don Juan Bautista Resendiz, en el Poder Judicial, ha encontrado un placentero y acogedor nicho donde él se guarda con un perfil conservador.

Y, finalmente, en este inacabado recuento, don Napoleón Gómez Urrutia, quien representa a los sufridos trabajadores mineros, vive desde hace muchos años en Vancouver, Canadá. Desde allá continúa laborando sin cesar para que sus agremiados obtengan diversos beneficios y él siga cuidando celosamente los 55 millones de dólares patrimonio de los mineros que se encuentran bajo su resguardo.

¿En dónde radica el dulce encanto de representar durante lustros y si se puede durante decenios,  a los trabajadores del gremio que sea?

Seguramente en la satisfacción del deber cumplido; en la observancia de las normas y, sobre todo, en el beneplácito de los representados.

Bien sabemos que las protecciones sociales cuantitativas están cada vez más estancadas en el mundo, la competencia internacional es cada vez más áspera y que hoy en México vivimos una gigantesca mutación. A pesar de ello, ser líder de trabajadores, es y seguirá teniendo un encanto irresistible.