Otros ángulos Se pierde la vida

por Raúl Cremoux

Cuernavaca era conocida por llevar el sobre nombre de “La ciudad de la eterna brincadera” y para que no faltara certeza en la expresión, se añadía, “en el estado de Moreloyos”. Con esas denominaciones sabíamos del pésimo estado de sus calles y avenidas. Lamentablemente a esas frases hoy debemos agregar las estadísticas de inseguridad y violencia que privan en lo que pudiera ser, un verdadero paraíso.

Ahora bien, los baches, topes, remiendos, mampostería olvidada y todo tipo de resquebrajaduras en el pavimento, han hecho de la capital del país, una segunda y gigantesca Cuernavache. ¿Cuántas veces ha caído usted en un hoyo; de qué hondura y dimensión, con qué consecuencias? Los hay en los que se puede enterrar a un camello y otros, como los filos de las coladeras sin tapa son tan agudos que pueden arruinar la suspensión, limar los rines, ponchar las llantas y propiciar accidentes en los que se puede perder la vida. Y están ahí a la vista de todos; especialmente de quien pudiera taparlos; bueno, cuando llueve se esconden y en la noche, suelen ser los más peligrosos. Nadie puede calcular su abismo.

La Secretaría de Obras del DF informa que 152 automovilistas han sido indemnizados en los últimos meses por los deterioros ocasionados por “imperfecciones asfálticas” y según la Agencia de Gestión Urbana en lo que va del año, han sido presentadas 25 mil 903 solicitudes de reparación de hundimientos y se omite señalar cuántos han ocasionado averías a los autos ahí precipitados. Renglón aparte merecen las ramas de árboles, la pedacería de luminarias y la basura que suelen adornar nuestras calles y avenidas.

Para que la autoridad indemnice al caído, se deben llevar a cabo ciertos trámites. Por favor anote: A) tomar una foto al daño causado y también al bache, tope o socavón. B) Acudir al Juzgado Civil o al Ministerio Público a levantar un acta, C) hacerse acompañar por un mecánico o agencia automovilística con el propósito de evaluar los daños, D) Acudir a la Unidad Departamental de Servicios Generales de la Secretaría de Obras con la siguiente documentación: 1. Copia de la tarjeta de circulación, 2. Copia de licencia de manejo, 3. Copia de la credencial de elector, 4. Comprobante de domicilio,   5. Dictamen del mecánico y 6. El acta recién levantada que compruebe el infortunio de haber caído en la coladera, o colisionar  con la mampostería abandonada en la calle.                        Ya realizados estos trámites, deberá acudir a la Dirección General de Recursos Materiales y Servicios Generales de la Oficialía Mayor para obtener el pago correspondiente.

De acuerdo con esa secretaría, el tiempo estimado para que el asunto se resuelva es de 30 días hábiles, es decir mes y medio. Ojo, la Secretaría de Obras señala que la indemnización es válida únicamente en la red vial primaria. Nada de conducir el auto por calles secundarias ni aventurarse en las pequeñas colonias de Iztapalapa, Álvaro Obregón, Coyoacán, Tlahuac, Azcapotzalco, Tacubaya y en las más de cien que podríamos nombrar.

Si usted tiene la pericia, el talento y la serenidad de evitar embotellamientos, semáforos inservibles y las crecientes ráfagas de ira de millones de automovilistas, tenga cuidado, mucho cuidado con los baches; entre ellos están aquellos que quieren destrozar su auto, eventualmente lesionarlo físicamente a usted y… hasta quitarle la vida.