Otros ángulos; Mancera; ¿selo comerá Morena?

por Raúl Cremoux

Seguramente la clase media ilustrada, o al menos informada, estará de plácemes al escuchar que el jefe de gobierno del DF reitera y le da color al hecho de que él y su gobierno carecen de militancia política. Sus líneas y su tono dan la impresión que gobierna en Berna o en Castelgandolfo. ¿Pero qué pensarán en el PRD, ahí donde le han brindado su apoyo; se sentirán identificados con los textos leídos en la antigua Cámara de Diputados hoy Asamblea defeña?

Sin confeti ni matracas, rodeado de 14 gobernadores de todos los partidos y con voz de terciopelo, veamos lo que dijo con motivo de su Segundo Informe: “Este gobierno no necesita limitadas definiciones ideológicas, le basta con verse socialmente comprometido con la mayoría y con total respeto a las minorías… Nuestro gobierno no milita, conduce, administra y orienta; nuestra militancia es nuestra capacidad de servicio”. Ejemplar, es lo que debiéramos esperar de todo servidor público pero, ¿acaso ha sido el momento oportuno de decirlo? Y la pregunta es válida porque estamos en el dintel de las elecciones intermedias en las que las 16 delegaciones del DF estarán en la liza electoral?

¿Qué pensarán de esto en el PRI y en el PAN? Podríamos elaborar diversos escenarios; lo que sí es seguro es que, el lopezobradorismo se frotó las manos al escucharlo. Sus palabras darán fuerza al radicalismo de Morena, se le acusará de neutro, acomodaticio, traidor a las causas de los pobres.

Mancera añadió: “Creo en una izquierda responsable que asume los costos naturales del ejercicio de su gobierno… una izquierda que sabe que la voluntad popular concede el ejercicio de un mandato para resolver problemas, no para generar ni para vivir disputas, pues aunque éstas puedan generar dividendos políticos, no benefician a la ciudad”. Muy cierto, el PRD ha pasado el grueso de su vida en reyertas inútiles y hasta escandalosas. La sociedad está harta de mítines, plantones, manifestaciones y cero resultados.

Ahora que la ciudad capital está pintada de baches, alambres por doquier y aderezada de basura, es reconfortante, escuchar a un alcalde sensato, ajeno al ánimo beligerante de sus antecesores.

¿Quién podría estar en contra de lo dicho por Miguel Ángel Mancera? Solo un bando capitaneado por quien encarna la verdad absoluta, aquella que los filósofos pre socráticos y hasta renacentistas ponían en duda.

La dirigencia perredista, hasta ahora la única capaz de establecer concordancias con las otras fuerzas políticas, probablemente se encuentre mejor representada que nunca en su tarea de incluir su agenda de programas en las políticas federales y por supuesto en las locales de la Capital.

Mancera y el PRD deben saber y valorar bien lo que viene: su principal adversario no está en la derecha con el PAN ni en el centro con el PRI, se encuentra en la estructura de sus propias raíces, en las propias de su ADN y que en el pasado se ha transformado en fundamentalismo.

Si no han evaluado este deslinde tan definitivo del alcalde, es probable que el actual PRD tenga que beber amargos tragos, y con ello… la ciudadanía capitalina.